17 de marzo de 2006

He vuelto

Pues sí, amigos.Ya no estoy en el país de los mocos y la tos, he tenido que volver al país de... bueno, he vuelto a España. Dejemoslo ahí.

¿Y por qué he vuelto? ¿Me han echado? ¿Me pasé pegando a un niño y ahora la policía me está buscando? Nada de eso, señores. Simplemente se me acabó el contrato, si es que ese cacho de papel que me dieron se le puede llamar así. Mi jefa me dijo: "Mira, ya no hay más niños a los que tengas que pegar. Has acabado con todos los de Austria y ahora los que vienen son tan pequeños que tus métodos didácticos podrían ser considerados ilegales y peligrosos. Se te acaba el contrato y no te vamos a renovar. Aufwiedersehen y ha sido un placer, chato".

Que pena, ¿no? Con lo bien que estaba allí, entre el frío, la nieve, el cocainómano, las suecas, las camareras estresadas-amargadas, la recepcionista borde... He conocido personajes peculiares, muchos de ellos se merecerían salir en este blog del culo. Allí no me dejaban usar el ordenador todo el tiempo que necesitaba. Teníamos un ordenador para 30 personas, por eso no he actualizado esta mierda de blog todo lo que habría querido. Así que lo actualizaré en los próximos días. Contaré qué pasó con el cocainómano, quiénes son las camareras estresadas, las suecas, todo todo en próximos post-eses. Aviso: si no los leeis no os perderéis nada, la verdad.